"Caracoles", copiado de un libro de fotografía, ilustra un plato de caracoles y una copa de vino con el fin de crear una ironía respecto a lo que suele considerarse "gourmet", que es la pretensión del autor de la foto al disponer los elementos de esta forma. El estilo está basado en el empleo de formas claras como el óvalo, que se repite varias veces sugeriendo gusto, elegancia y exclusividad; pero el caracol vivo da un toque de indisciplina al conjunto.